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En la entrada anterior, analizábamos la situación de sequía financiera para las empresas y prometíamos exponer algunas medidas que supondrían una mejora en la posición de liquidez de la pequeña y mediana empresa.

Por dos veces en el ejercicio 2012 se ha legislado la inversión del sujeto pasivo del IVA, con el indisimulado propósito de privilegiar los intereses de la Hacienda Pública. ¿Por qué no invertir el sujeto pasivo de IVA en todas las transacciones PYME cuando el destinatario de la factura sea una administración o una gran empresa? ¡Los autónomos se revuelven con razón ante varios cientos de millones ingresados en concepto de IVA por facturas cuyo principal no han cobrado! Por cierto, los morosos number one son precisamente las Administraciones y utilities varias.

¿Por qué no habilitar a las PYMES para que compensen los créditos que ostenten frente a cualesquiera administraciones públicas (incluida la local y autonómica) con sus obligaciones frente a cualquiera de ellas? Si ello produce desbalances entre ellas, que se arreglen, que para eso se pasan la vida liquidando transferencias. Y no esgriman en contra el control del déficit, que el objetivo es global y para el conjunto de las administraciones públicas. ¿Que ello puede deteriorar la posición de caja de algunas? Toma, y si no el deterioro es el de la caja de la PYME de turno.

Finalmente, ni Adam Smith ni yo creemos en el buenismo en esto de la financiación bancaria. Es verdad que el principal negocio de la banca era la intermediación crediticia, pero  rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras. Hoy les cuesta un Congo prestar un euro, gracias a que somos más chulos que un ocho y que por obra y gracia del desastre cajero nos han anticipado en varios años los estándares de capitalización de Basilea III. Alemania ya ha anunciado que este año no lo introduce, y Estados Unidos lo retrasa un par de años para que no constituya un incentivo a la contracción del crédito ante la débil recuperación de su economía ¡Toma ya! Y mientras tanto, en España al 9 por ciento de core capital.

Conclusión. Se han de arbitrar medidas contundentes, inmediatas y eficaces  para abrir el grifo de la financiación PYME por todas las vías posibles. Mis propuestas las dejo para la próxima entrega. Mis mejores deseos para el año 2013, no será bueno, pero ha habido peores.

@emilgarayar

Esta entrada ha sido también publicada hoy en La Caña, el blog de Emiliano en Cinco Días.

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