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Y después de los exámenes, llegaron las notas. Viernes pasado, junta de evaluación de la Troika en Madrid. Reunido el consejo académico (Comisión Europea, BCE y FMI) el instructor-ponente, Sr. Wyman, da traslado de los resultados de su compilación de análisis sobre la solvencia de las catorce Entidades financieras sometidas a escrutinio durante los últimos meses.

Nervios en el ambiente bancario, y toda suerte de quinielas, como es propio de estudiantes que no las tienen todas consigo. Los destacados de la clase, los tres Grandes, nunca dudaron de que pasarían con nota. A partir de ahí, las clases medias y las menos favorecidas esperan veredicto sobre su pronto destino: saneamiento o mercado. Sabemos bien que esta crisis, aquí y en Honolulu, amplia el income gap. Los ricos son más ricos. Menos atesoran un porcentaje mayor de riqueza.

Con la comunicación de las necesidades de saneamiento se da el pistoletazo de salida para la ejecución de la hoja de ruta del MoU: formulación del plan de reestructuración; aprobación por la Comisión del mismo y de las eventuales ayudas de Estado que conlleve; determinación del perímetro de cesión y valoración de los activos deteriorados (inmobiliarios fundamentalmente) que salen a Banco Malo; e inyecciones de fondos para el restablecimiento de los niveles mínimos de capital principal tras el saneamiento de los respectivos Balances.

Para los tocados por la fortuna de la confianza de los mercados cuyas necesidades de recapitalización excedan de dos puntos porcentuales hasta el ratio de solvencia mínimo (9%), emisión y suscripción de COCOS (convertibles contingentes) con dinero FROB, y a observación hasta junio de 2013. Los que en este grupo ya rozan el listón del mínimo de solvencia (necesidades de recapitalización inferiores a dos puntos porcentuales hasta el mínimo), se quedarán simplemente en observación, aunque con el estigma de estar bajo el Ojo que todo lo ve.

Me debato entre si la entrega de “premios” será versión “noche electoral”, donde todos ganan, o “jornada liguera”, donde la culpa siempre es del árbitro y, ya se sabe, el fútbol es así. Tanto más en una liga precisamente patrocinada por una Entidad Financiera. ¡Adelante!… un lema dudosamente conciliable con las recomendaciones de la Dirección General de Tráfico.

@emilgarayar

Esta entrada ha sido también publicada en el blog de Emiliano en Cinco Días: http://blogs.cincodias.com/la-cana/2012/09/notas-de-septiembre-bancarias-1.html

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