Lo que somos

Somos abogados de negocios con una sólida experiencia sectorial.
Aspiramos a la confianza de nuestros clientes
con:

Independencia

Somos un despacho independiente. Nuestra acción u omisión no se vea matizada por intereses propios o de terceros ajenos a la mejor representación de nuestro cliente. No necesitamos una política de resolución de conflictos de intereses, porque no los tenemos.

Criterio profesional

Asumimos que el cliente desea de nosotros algo más que ratificaciones de la bondad de sus planteamientos y del alcance de sus ambiciones. Creemos en la importancia de saber decir que no, pues la inflación de expectativas se erige en antesala de la frustración.

Convergencia de intereses

Asumimos como propio y en primera persona lo que nos confíe. Nuestra relación profesional con el cliente se construye sobre la alineación de los mutuos y recíprocos intereses. Comenzando por la decantación de objetivos realizables y finalizando la retribución de nuestros servicios, toda la interacción con nuestro cliente debe conducir a la convergencia de esfuerzos y comunión de voluntades. Si el cliente gana, el despacho gana. El riesgo de su negocio es suyo, el de la abogacía nuestro, y el de la tarea conjunta, compartido.

Trabajo y resultados

No tenemos ni ponemos reservas en cuanto a recursos comprometidos en la prestación del mejor servicio que podamos ofrecer. Si asumimos un asunto no establecemos límites de empeño ni dedicación. Haremos todo lo que esté en nuestra mano, y hasta donde con ambición y realismo podamos alcanzar. Si el tiempo o las circunstancias cuestionan la continuidad de los esfuerzos, seremos los primeros interesados en desistir de empeños baldíos. Estaremos ahí siempre que podamos ayudarle y hasta donde podamos ayudarle.